Dicen que la Infanta doña Cristina está hundida, y que se recluye en su casa para proteger a sus hijos del acoso mediático.
Pero somos muchos los que pensamos que hundidos estamos todos los españoles de bien al ver como aquellos que por su "cuna" llevan una vida muy cómoda, y a los que mantenemos con nuestros impuestos, se apropian del dinero público mediante burdas estafas, en connivencia con personas que ocupan cargos de responsabilidad, elegidos por nosotros y que, supuestamente, deberían velar por nuestros intereses al gestionar recursos públicos.
Hundidos están los trabajadores despedidos por ajustes de plantilla.
Hundido está el padre o madre de familia sin trabajo y sin casa donde recluirse con sus hijos.
Hundidos están los profesionales con una excelente preparación que deben aceptar trabajos muy por debajo de su cualificación para poder subsistir.
Hundidas están las miles de personas que comen al menos una vez al día gracias a los comedores sociales y a Cáritas.
No, doña Cristina, usted no tiene derecho a estar hundida pero sí muy avergonzada.
Ana Mª Dora Parera (Palma).









